Cartas, poemas y escritos en general

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Carta desde el lago Atitlán 1980

Carta desde el lago Atitlán 1980

22 de enero de 1980
Queridos viejos:
Estoy en el lago Atitlán en San Antonio Palopó, más precisamente viviendo un una casa muy extraña en esta población indígena,  ya que encontré (o mejor dicho encontramos, porque estoy viajando con Gagné, el canadiense) un personaje a lo Guillermo Linares, que tiene una casa en construcción sobre el lago. Félix, así se llama, es un arquitecto polaco muy Robinson que alquila una habitación casi sobre el agua por 3 quetzales (3 dólares). El paisaje es hermoso ya que el lago Atitlán es transparente, grande y rodeado de volcanes. Cuando calienta el sol nos bañamos (el polaco aún no construyó el baño) y cómo el agua no es fría y hay muchísima visibilidad, con las aletas y las máscaras podemos apreciar un paisaje submarino increíble. Félix tiene canoa y con esa estamos conociendo los alrededores, pero Félix también tiene un sirviente indio que se llama Ramos (algo así como Viernes) y cómo ambos hace 5 semanas que no ven un gringo están constantemente sobre nosotros, cosa que se vuelve cargosa. Pero todo es divertido: comemos platos típicos mayas y aprendemos costumbres exóticas; todo el pueblo saluda y hay que contestar “Porque se saludan los animales, con más razón los hombres” dicen. Así que contamos ayer algo así como 30 “buenos días” y 15 “adiós”, y otro tanto de “buenas noches”. Otra curiosidad de San Antonio Palopó es que se llega caminando 8 km por montañas ya que no hay camino para “carros” (autos) desde el pueblo más cercano Panajachel es la curiosidad de la gente que sin más ni más viene hasta donde estamos y apretando la nariz contra el vidrio de nuestras ventanas (sin cortinas) nos miran. Cuando dibujo me rodean los chicos y las mujeres ponen sobre mi papel sus tejidos para qué compre.Tengo un pequeño amigo que se llama Santos es un indiecito de 7 u 8 años que está en estos momentos comiendo y poniendo sus dedos sobre el papel mientras me dice SPEJAP palabra que en su lengua quiere decir tormenta y me señala las nubes negras sobre el volcán San Lucas.
Santos, que se viste como toda la gente de su población, está empeñado en enseñarnos el idioma CAKCHIQUEL. Bueno la termino, estaría aquí algunos días más porque es muy lindo y tranquilo a pesar de los curiosos y luego iré para TIKAL un lugar arqueológico fundamental en la cultura Maya que queda en la selva, y después pensamos pasar a Honduras y México como tengo ganas de saber algo de ustedes pueden escribirme a mi nombre*. puedo contar también que conocí CHICHICASTENANGO, uno de los lugares más típicos de Guatemala (ya verán la fotografías, compré cámara en Panamá). Muy bien, por ahora nada más les mando un abrazo y saludos a todos: Choclin, a quién le compré una pipa india para su colección, Morita, la Pichina, en fin a todos, chau, Jorge

Hola que tal y que tal Miramar yo soy muy feliz encontrar Jorge a Guatemala ciudad el viaje se commeció bien espera en que se va terminar bien también.
PS: si “Boss” dice que mi castellano es más o menos bien están porque es Jorge mi profesor. bien chao
André Gagné

*Como aún no sé donde iré, es mejor que cualquier noticia llegue a GUAYAQUIL/ A último momento cambiamos el recorrido e iremos a BELICE

Poema de Tuñón de puño y letra de Jorge Acha

letra de imprenta por Jorge, sabiendo que ese poema me copaba (Raul García Luna)

Doc x 1

Dedicatoria de Jorge de “El duelo”, de Joseph Conrad, junto a “Alfredito”, maniquí & personaje que todos conocíamos

Lima, 4, Paukar Waray (Los campos se llenan de flores), 1976*
Querido Runa García:

Acostumbrándome cada vez más a esta tierra que cada día se me muestra más india, te (y les) cuento que todo marcha (lentito, eso sí) bien. Expongo en una galería allín (buena) y jatun (grande) desde el 25 de este mes hasta el pijcha (5) ayriway (se protejan los frutos), pero mientras, como leés, estudio quechwa.

Primero, te digo que si tenés tiempo disponible me escribas, y mucho, porque quiero saber más de lo que acontece en nuestra tierra. Aquí todos los días salen noticias en los diarios informando sobre lo “desesperante” de nuestra situación. Claro que sobre la situación de los peruanos no dicen nada. Creo que debo contarte que estoy indignado con lo que camelean cuando a la Revolución se refieren. Pienso que “desesperante” será para estos dentro de muy poco.

Segundo, tardé 9 (nueve) días en llegar. El viaje fue muy bueno (y también “desesperante” por momentos). Pero, para sacar provecho de la experiencia, avisale a Nachman y su gente, si es que vienen, que tengan cuidado con el viaje por tierra por Bolivia: el camino es malo por los desbordes de ríos y fundamentalmente por las piedras (no hay asfalto nunca). Claro que yo viajé en jatun pokoy (gran maduración), la peor fecha, dicen. Y avisales que para entrar piden visa. Demoré 3 (tres) días en poder pasar, porque el cónsul boliviano en La Quiaca estaba en estado semicomatoso, mejor dicho en tercer grado etílico (una curda grande como una casa) a la hora de concederme la autorización. O sea, que saquen visa en Mardel o en Baires.

Contame cómo andás, qué pasa, cómo vas con “Samka-cancha”.

Estoy conectándome con gente de acá por muchos, y buenos, motivos. Creo que llevaré muy buena música para la película. No importa que sea teatro (vía Nachman), yo igual quiero filmarla (si vendo una sola pintura, ya está asegurada la filmación) y, de hacerlo, seguramente la estrenaremos en Lima, Runa.

Por ahora, lo único que hago es pasear por la ciudad (hay mucho que ver) y visitar lugares cercanos. Pasé unos días en la campiña de Huaco con unos amigos, y fuimos a “huaquear” en un sitio llamado Pampa de Ánimas, y de pronto me encontré con un panorama terriblemente difícil de contar, ya que me di cuenta de que estábamos desenterrando muertos (sí, tumbas) para encontrar cosas (que espero poder llevar) sin darles la importancia que deben tener. Profanar es tremendo. Tengo unos huacos preincaicos y restos de telas, soguitas, etc. Me encontré, como te digo, profanando a mis hermanos americanos, que son muy gauchitos (chiste), con la nuca bien aplanada (acordate que lo consideraban “elegante”), y lo más insólito fue que como muchos de ellos todavía conservan la cabellera, pude acariciar sus cabezas como si estuvieran vivos. Como recuerdo (no se lo digas a Angélica), me llevo una dentadura de uno de ellos.

Lo más divertido me pasó en un baile en Chancay (donde floreció la cultura también llamada chancay). Un súper baile, diría yo. En una cancha de básquet, con Los Pasteles Verdes de Chimbote, que hacen “música salsa” (?). Te imaginarás que tengo in mente una tremenda superproducción para filmar.

Interesante fue también el velorio de un “compadre” de un señor amigo, donde sentí una idea distinta de la muerte (todos en curda de tanto “trago”, como dicen acá). Y de yapa una kermés en el puerto de pescadores de anchovetas, donde a pleno sol (y si vieras vos qué sol) se bailaba, se tomaba “trago” y se comía rocoto (ese picante que mata, realmente). Pero lo que espero con ganas es una pachamanca a la que estoy invitado este sábado. La “pachamanca” es un banquete, que darán los Santa Cruz, familia de negros, celebrando el casamiento de uno de ellos. Promete estar muy bueno, porque estos morenos bailan “marineras”, “alcatraz”, “festejo” y panalivio” (la música más negra del Perú).

Bueno, Runa, te saludo (se me acaba la página). Un beso a tu warmi y a tus tías de Luzuriaga 646.

Espero que me escribas pronto, más que pronto, volando.

PD: los meses que aprendí (como para hacer un poema, fijate vos):

Enero: Uchuí Pojoy (Pequeña maduración).

Mayo: Aymuray (La cosecha o Canto de triunfo).

Junio: Inti Raymi (Fiesta o Pascua del Sol).

Julio: Anta Situs (Purificación de la tierra).

Agosto: Japaq Situa (Gran purificación).

Septiembre: Uma Raymi (Purificación de al agua).

Octubre: Joya Raymi (Se ruega que la tierra sea fecundada).

Noviembre: Aya Marka (Muertos sagrados o Los antepasados)

Diciembre: Japaq Raymi (Fiesta o Pascua real del Sol).

Jorge Acha

Jirón Necochea 717,

Rimac, Lima, Perú.

*Carta mecanografiada de Jorge Acha, en sobre y papel vía aérea, con un avioncito dibujado, que da cuenta de su curiosidad e interés por la cultura indoamericana, mientras exponía pinturas en Perú. En estas líneas, redactadas en abril y leídas en mayo de 1976, se destaca el “desesperante” golpe militar en la Argentina, se verifica que Jorge insistía en filmar “Samka-cancha” aunque ese guión se hubiese convertido en obra escénica y estrenado en el III Festival de Teatro de Sao Paulo, Brasil, y conmueve la cercanía con el secuestro de Gregorio Nachman, director del elenco de la Comedia Marplatense y de “Samka-cancha”, desaparecido el 19 de junio y jamás encontrado por sus familiares. Crueldad que nos marcó a fuego y nos cortó las alas en ese entonces, y que hoy es historia no filmada, pero sí memoria activa. Acha y Nachman en el corazón, siempre presentes (Raúl García Luna, 2013).